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Declaraciones de la ministra de Cultura

La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, se ha mostrado este jueves preocupada por que la piratería alcance a otros sectores culturales como el del libro y ha invitado a que Europa asuma el? reto de terminar con esta práctica de forma global. Se trataría de evitar que cada país actúe “a su manera”. La ministra ha hecho estas declaraciones en el primer Congreso de Economía y Cultura que se realiza en Barcelona. González-Sinde ha considerado “asustante” que los libros circulen libremente por la Red porque entonces “este sector cultural maduro y sólido, terminará como el cinematográfico”. En el marco referido realizó estas declaraciones en una mesa de debate en la que también participaban el director general de RBA libros, Joaquim Palau, y el secretario general de la Asociación de Artistas Visuales de Catalunya, Florenci Guntín. Palau no compartió el desasosiego de la ministra por el futuro del libro siempre y cuando haya una ley que regule el uso de esos archivos, pues advirtió de que la digitalización de los libros es imparable pero además necesaria. Desde Luarna queremos hacer nuestra propia reflexión al respecto y es la siguiente. Quienes trabajamos afanosamente día a día en la difusión de contenidos digitales por Internet no tenemos más remedio que plantear nuestra absoluta disconformidad. Asustarse de que hoy exista un medio que permita poner la cultura al alcance de muchas más personas, que permita sacar de ciertos lobbies el proceso de producción editorial para dejarlo más cercano a sus auténticos protagonistas, lectores y autores, nos parece que es un esfuerzo de magnificencia sólo comparable a la situación que se da en el Renacimiento a través del impresionante invento de Gutenberg, la imprenta. Y a nosotros lo que nos asusta es que una representante del partido progresista del país exponga dichas consideraciones. Confunde la ministra, Internet con la piratería y eso es como confundir el mar con Barbarroja. Internet es un medio donde muchos nos esforzamos en trabajar día a día siendo respetuosos con la propiedad intelectual y trabajando para que los que la detentan puedan ponerla a disposición de muchos más y mejores usuarios.

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¿Quién diseña el eReader?

Mi experiencia en la edición digital viene de la mano de Luarna Ediciones. Si soy sincera, antes de que me propusieran colaborar profesionalmente en este proyecto, poco sabía del “famoso eBook”. En la actualidad, mi “día a día” discurre en torno al eReader y a sus posibilidades. Y si bien, tengo que reconocer desde ya, que mis suspicacias originarias en torno a la legibilidad y maquetación final de un texto en un eReader desaparecieron en cuanto puede tener acceso a los distintos dispositivos de lectura que hoy en día se comercializan (Papyre, Sony-eReader, Kindle…), sigo, en cierta medida, desencantada con el diseño de los eReaders. Quien lea estas líneas se preguntará que cómo estoy “echando piedras sobre mi propio tejado” pero yo no lo veo de esta forma. Si hago esta observación sobre los dispositivos de lectura electrónica es para hacer una llamada de alarma. Mi impresión es que hasta ahora los eReaders han sido diseñados por ingenieros/técnicos informáticos, quedando ausentes los editores de oficio de este proceso, y ¿cuál ha sido el resultado? Pues que los dispositivos lectores como el Papyre 6.1 tengan el “pasapágina” en el lateral izquierdo y no en el derecho (como sería la posición lógica para un lector, de lo contrario la persona se ve forzada a cruzar el brazo por delante de la pantalla [página] para pasar la misma y, esto obviamente dificulta la lectura). Asimismo, el nuevo Sony PRS-700 presenta una pantalla táctil que si bien es muy útil para manejar el dispositivo, en este caso pasar página es un proceso muy cómodo, la pantalla, a lo mejor debido a que la misma sea táctil, presenta un brillo que a “mis ojos” hace incómoda la lectura. En definitiva, lo que quiero transmitir en estas líneas es que ya va siendo hora de que el gremio editor apueste por la edición digital pudiendo de esta forma, entrar a decidir sobre cuestiones en las que tienen “oficio” y crean la diferencia para atraer a un público lector diverso pero a la vez exigente.

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Reflexiones de Millán sobre la lectura

José Antonio Millán, escritor y coordinador del Informe de Lectura en España hacía ciertas reflexiones hace unos días en el periódico El País sobre el papel que jugará la edición digital en la lectura y sobre los futuros lectores y por lo interesante de sus reflexiones, hemos querido reseñar un extracto de las mismas. Millán si bien indica que no sabe en qué acabará la edición digital pues el futuro lo dirá, sí hace público el que el avance de los textos digitales ha provocado una extraordinaria cantidad de reflexiones y estudios sobre la lectura. De dichos estudios cree que se puede llegar a la conclusión de que leer en papel es una operación muy diferente de la lectura en pantalla: mucho más de lo que podría parecer. Pero esto supone un inconveniente, una ventaja o dos caminos en paralelo… Con la llegada de la tinta electrónica han nacido los eBooks de Amazon (Kindle), Sony o el iLiad, que, al igual que la página impresa presentan página a página un texto (una historia), en condiciones perfectas de legibilidad. Y ante esta realidad Millán se pregunta: “¿No será lo mismo leer en ellos que leer en un libro o un periódico de papel?”. Él entiende que no por una serie de información adscrita al libro de papel que solo con cogerlo ya nos está dando información sobre su contenido (por ejemplo por su peso conocemos su extensión); pero Luarna se queda con la parte de su pensamiento que saca a relucir las virtudes de los textos digitales y que le hace darles la bienvenida al sector del libro porque nos permiten leer sin utilizar papel y buscar palabras en sus páginas y sobre todo permitirá tener acceso a más conocimiento y al placer lector vivido en otro soporte. En definitiva, lo que sacamos de sus reflexiones es que la edición digital suma y no a quita el sitio al libro en soporte papel.

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En Suecia ya se regula la piratería en Internet

La ley sueca contra la piratería en Internet que persigue el intercambio ilegal de archivos ha entrado hoy en vigor, tras ser aprobada el pasado febrero en el Parlamento de Suecia. La norma permite al poseedor de los derechos de propiedad intelectual de una obra recurrir a un tribunal para solicitar que se obligue al servidor de Internet a desvelar la identidad oculta tras una dirección IP que ha compartido archivos de forma ilegal. La nueva ley establece que el intercambio de archivos debe ser de “cierta dimensión” y, en todo caso, la copia de archivos para uso personal está permitida (la copia privada). La normativa, que no tiene efecto retroactivo, es una adaptación de la Directiva de Aplicación de los Derechos de Propiedad Intelectual (IPRED, por sus siglas en inglés) de la Unión Europea (UE) de 2004. ¿Cuándo llegará a España…?

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Sony ¿por qué tardas tanto?

La pregunta es obvia, ¿hacia donde vamos en España en la edición digital? Quién sabe. Pero parece que las cosas no van hasta ahora por muy buen camino. Mientras que en Estados Unidos, Amazon difunde su Kindle de forma vertiginosa y edita sin parar obras de calidad en formato digital, aquí parece que todo va mucho más lento. En España necesitamos una gran compañía que dinamice este tipo de edición y se están perdiendo oportunidades de gran importancia a este respecto. El Kindle de Amazon no está diseñado para lanzarse fuera del mercado americano, por ello nuestra única esperanza aquí es Sony. En Estados Unidos entre Amazon y Sony han vendido ya más de medio millón de dispositivos lectores. En el Reino Unido desde que Sony lanzó su reader (que si está preparado para el mercado internacional) hace poco más de cuatro meses, se habla de setenta mil unidades vendidas y de varios millones de euros generados por la industria de la edición digital. ¿Por qué Sony tarda tanto en poner a la venta su reader en España? Mientras esto no suceda la edición digital se torna en solo cosa de frikis. Empresas como Luarna, en el ámbito de la edición, o Grammata, en el ámbito de los dispositivos lectores, no tenemos solo por nosotras mismas la capacidad para fomentar este mercado en la medida que se necesita. Sólo Sony tiene en su mano esa posibilidad.

A diario observamos de forma preocupante cómo se van sucediendo las cosas. Grammata da cifras de alrededor de cinco mil unidades de su Papyre vendidos en el país, pero si nos conectamos a los distintos foros sobre ebooks que podemos encontrar, rápidamente llegamos a la conclusión de que el hasta ahora comprador de uno de estos dispositivos es una persona de perfil tecnológico poco acostumbrada a gastar su dinero en la compra de libros. Es decir, ha gastado ya en el lector y ahora sólo aspira a tener el máximo posible de material gratuito con qué alimentar al mismo. Esto es una fuente enorme de posibilidades para la piratería. Los libros digitales gratuitos (exentos de derechos en unos casos y con sus derechos violados en otros) proliferan por la red y cada vez proliferarán más si no se produce un lanzamiento comercial masivo liderado por alguna de las grandes del mundo electrónico y alguna de las grandes editoriales en castellano. Se trata de llegar al lector no friki, es decir aquel que quiere y puede gastarse dinero en la adquisición de libros interesantes y correctamente editados. Sólo grandes compañías tienen en sus manos esta posibildiad y si no lo hacen pronto estarán condenando a nuestro país y a nuestro idioma a que nos suceda lo que con tantas otras cosas, es decir a estar en el furgón de cola entre los paises desarrollados y a aparecer sólo en las primera posiciones del volumen de material pirata difundido en las redes P2P.

Mientras tanto, en Luarna seguimos trabajando intensamente en el camino que creemos correcto, aquel que fomenta la creación huyendo de la piratería, que lucha por la calidad editorial y que sólo encontrará su nicho de lectores entre quienes son atraidos a esta tecnología por campañas de difusión que sólo están al alcance de las grandes compañías. A nuestros autores hemos de agradecerles su confianza y su paciencia.

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Dando razones

Luarna es un proyecto que nace en la cabeza de uno de sus principales accionistas allá por octubre de 2008. Aunque realmente es fruto de algo que comenzó mucho antes, ya que allá por el año 2001 dicho accionista puso en marcha su primera experiencia en el mundo de la edición digital; entonces con bastante poco éxito. El tema no estaba maduro, la falta de dispositivos adecuados dejaban la posibilidad de leer sólo en el ordenador o en páginas impresas y ninguno de esos dos elementos podían sustituir al libro convencional.

La aparición de la tinta electrónica hace poco más de un año, de la mano del Kindle de Amazon, ha cambiado este panorama y hoy pensamos que es el momento adecuado para dar el paso de intentar, poco a poco, ir desbancando a la imprenta, a esa enorme invención del espíritu humano que tanto ha contribuido al desarrollo de la humanidad.

En un par de meses se pergeñaron los planes de negocio, se buscaron los accionistas, se planteó el asunto a los primeros autores, se negociaron algunos pre-acuerdos editoriales y se planificó todo nuestro modelo editor. El 7 de enero de 2009 se constituyó la sociedad, el 14 de enero salimos a Internet con la web en pruebas y nuestro plan implica que el 1 de febrero estaremos vendiendo libros en la red. Un record de rapidez para un mundo donde la aceleración lo preside todo.

Luarna pretende ser una editorial convencional. Nada tiene que ver con otros modelos de negocio editorial alternativo de los que se plantean en la red como el de la autoedición. Nosotros seleccionamos a nuestros autores y sus contenidos con la idea de facilitar al lector un entorno de garantía, de forma que cuando se acceda a alguna obra de nuestro sello editorial, tengamos siempre la seguridad de que la calidad ha transitado por todo el ciclo de vida de la producción literaria, desde su selección, hasta el montaje editorial, las revisiones, etc. ¿Dónde está, pues, lo innovador de nuestra aportación? Simplemente en el medio. Editamos sólo en digital. Y lo hacemos siempre para los eReaders, los dispositivos que están en este momento lanzándose masivamente al mercado. Creemos que ese es el futuro, pensamos que con este modelo se abaratan costes, se redistribuye mejor el pago por el esfuerzo, se hace que la obra del autor llegue más lejos, se posibilitan los cambios de forma ágil… En fin, un gran reto del que no queremos dejar de formar parte.

En cuanto a nuestro nombre, Luarna fue elegido de forma democrática, entre una veintena de nombres propuestos, por una comunidad virtual en Tuenti a la que pertenece otro de los accionistas de la compañía. Jóvenes acostumbrados al uso de las nuevas tecnologías y a vincularlas continuamente con los contenidos culturales.

Para nosotros son importantes algunos principios. Aunque estos pueden verse en nuestrapágina corporativa, nos gusta siempre recordarlos. El más importante es el del bajo coste. No nos gusta la piratería y por ello queremos que acceder a nuestros contenidos sea tan barato que a nadie le merezca la pena copiarlos de forma ilegal. Tampoco nos gusta penalizar al comprador con complejos sistemas de protección de derechos que le dificulten la gestión del material adquirido, por ello estamos en contra de los DRM, en su visión actual, y nuestros libros no tienen ninguna mecánica de protección más allá de la advertencia legal. Nuestra línea editorial está basada en la tolerancia, el respeto y la permisividad hacia visiones heterodoxas siempre que no impliquen transgresión violenta. Nos encanta la buena literatura y lo que debía definir principalmente a nuestra línea editorial es que no tendrá en ella cabida ningún libro malo (¡qué soberbia!, pero también podemos tener errores de apreciación u opiniones diferentes a las de nuestros lectores). Respetamos la calidad en la edición como un principio básico; nos asusta esa profusión de obras gratuitas mal tipografiadas y compuestas, repelentemente editadas. Nuestro negocio está en hacerlo bien. También queremos resaltar que nuestras lenguas de edición son todas las que se hablan en España. Una de las ventajas de la edición digital es que cuesta más barato producir un libro que hacerlo a través de imprenta. Esto posibilita que podamos dirigirnos a colectivos lectores más pequeños. Así, pues, no sólo tenemos por delante los cuatrocientos millones de posibles lectores del castellano sino también los seis del catalán o los tres del galego o del euskera. Para terminar ya, sólo resaltar nuestra propensión a los nuevos autores. Desvelar un nuevo gran literato cuesta mucho con el modelo editorial convencional, que arriesga poco en este sentido. Cuando nosotros pensamos que hay algo bueno y con mucho futuro, lo editamos de inmediato, ¡quiénes somos las editoriales para robar a la humanidad futura las creaciones de un nuevo Rimbaud!

Y nada más para este comienzo. A lo largo de este blog iremos dando cuenta a nuestros autores y lectores de nuestras ideas y de lo que vayamos haciendo. Esperemos que todo ello sea de su agrado y si no lo es, igualmente les pediríamos sus comentarios al respecto.

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