Si habláramos del mito del buen salvaje, que tan bien reflejó Dafoe con su Robinsón, pero trasladado a nuestra mentalidad y a nuestra época, ése es el último vostiaco.
Su protagonista habla una lengua originaria, una de las primigenias de Europa, como lo fue el Indoeuropeo. Pero eso, que podría ser una anecdóta o convertirle en víctima -como de hecho sucede- de los lingüistas, se convierte en el eje de una novela apasionante.
Diego Marani, su autor, mezcla los géneros y raya en la novela negra, creando un relato verdaderamente apasionante. Pero va mucho más allá, y de ahí nace mi recomendación de su libro.
El último vostiaco es el canto a la libertad, a la autenticidad, a la vida en sus elementos más simples, y sobre todo, a un ser humano que todavía es capaz de entender el lenguaje de la naturaleza y la música y de enseñar a los hombres civilizados una valiosa lección sobre cómo vivir.
El siglo XX -en su acepción literaria- no debería entenderse sin Raymond Rousell. Como tantos otros autores de vanguardia, dejó abiertos caminos que después fueron seguidos o redescubiertos por ámbitos diferentes al de los escritores.
En Locus Solus Raymond nos convierte en un visitante más de una villa fantástica. En ella asisitimos a la presentación de piezas arqueológicas, inventos científicos, y otras maravillas, todas inventadas.
Lo fascinante es que el propietario de tales maravillas, Martial Cantarel, está a la altura de los “científicos” de las cómics de la Marvel, o que las intrahistorias de los objetos parezcan inventos marca ACME. Posiblemente el camino que ha conducido a esos descubrimientos partiera en su momento de Locus Solus.
Una novela que inicia además el camino de novela con muchas lecturas, como El Ulises de Joyce, o Rayuela de Julio Cortázar.
Lo único que podemos reprochar a Locus Solus es que aún no disponemos de una traducción en castellano capaz de recoger toda la riqueza de la narrativa de Rousell
Para saber más, recomiendo la entrada de la wikipedia anglosajona
http://en.wikipedia.org/wiki/Locus_Solus
Y sobre el autor, este artículo antiguo de el diario El Mundo
http://www.elmundo.es/elmundolibro/2005/02/02/narrativa_extranjera/1107342356.html
Romance de Lobos
Ramón María del Valle Inclán
Si hemos de encontrar un escritor que pueda compararse a Goya, por cuanto su vanguardismo antes de todas las vanguardias, ése es Valle Inclán. Escritor que creó su personaje, vistiendo por las calles de Madrid la capa carlista, la luenga barba blanca, y paseando a sendos leones.
De Valle Inclán es una delicia su lenguaje sobrio y contenido, casi parco. Cuando uno de sus personajes está sumido en la tragedia, apenas esboza frases de seis o siete palabras. Y sólo con ellas podemos captar su desesperación, su temor, o la emoción a que la obra nos conduzca.
En Romance de Lobos esta característica suya destaca de forma brillante. Con apenas retazos, define un mundo terrible, el de la Galicia rural dominada aún por las relaciones señoriales de la Edad Media, a punto de desaparecer sumida en su decadencia. Sus personajes parecen buscar su autodestrucción, o estar ya sumidos en ella. Encontraremos rasgos aún del Romanticismo, pasajes comparables a los cuentos de Poe, y una manera de narrar, aunque sea en teatro, de una potencia sin igual.
Un magnífico análisis sobre el protagonista, Don Juan Manuel Montenegro:http://www.unav.es/noticias/opinion/op150303.html En esta carta, Valle Inclán le habla a Pérez Galdós de su afición al teatro:http://www.cervantesvirtual.com/FichaObra.html?Ref=6464
Esto es lo que hace La Conjura de los Necios. Arrastrarte desde su primera a la última página, movido por unos seres grotescos que, dado que proceden de Nueva Orleans, podrian ser personajes del carnaval Mardi Gras. Absurdos, pero creíbles. En un ejercicio de absoluto egocentrismo, -el protagonista, Ignatius J. Reilly, lo es hasta el paroxismo- su pseudonovia, Myrna Minkoff, el negro Jones, el policía Mancuso, la madre de Ignaitus, etc., orbitan en torno a un filósofo gordo, defensor de los valores medievales, y también profundamente vago y comodón. Sólo encuentro un ejemplo paralelo en la novela, y es el Quijote. De Cervantes nos separan demasiados años, y nuestra sensibilidad no comprenderá ya muchos matices del siglo XVII. Toole, en cambio, sigue siendo el espejo de lo que somos. Y ¿quién de nosotros no está reflejado en esa conjura de necios que nos impide vivir con plenitud? Lamentablemente, incluso una novela como La Conjura de los Necios tiene una parte triste. Y es que su autor, que se considera un escritor fracasado, se suicida joven, privándonos de una obra que tal vez hubiera marcado, de manera definitiva, el siglo XX.Para saber más sobre La Conjura de los NeciosReseña en wikipedia http://es.wikipedia.org/wiki/A_Confederacy_of_Dunces A Conspiracy of Dunces en Google Books, en inglés http://books.google.com/booksid=WM6OztAsYWQC&dq=A+confederacy+of+dunces&printsec=frontcover&source=bn&hl=es&ei=5K8TSoK_OYLD_QaHreChDw&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=4La estatua del protagonista, Ignatius J. Reilly, en Lousiana. http://www.roadsideamerica.com/tip/18262